Zombie Ritual Fanzine Reseña Thoughtcrime

thrashsteel_zombie_ritual_fanzineTHRASHSTEEL «Thoughtcrime»

No sabía nada de esta banda de la Ciudad de México hasta que me contactaron a través de su página de Facebook. Ellos son un claro ejemplo de que no necesitas usar un chaleco lleno de parches y tomarte fotografías en las que salgas como idiota, para tocar en una banda de thrash metal decente.

Ellos ejecutan un thrash metal distintivo e inusualmente técnico y esta es una de las grabaciones independientes más profesionales que últimamente he escuchado en el género.

Quizá este resultado tan brillante y claro sea un pecado para los seguidores del metal extremo, pero no me importa ya que saben a qué demonios están jugando y lo hacen muy bien.

La composición es clara y se atreven a desarrollar secciones instrumentales, por lo que me recuerdan a bandas como ASPID (Rusia), ATROPHY, y un poco a la joya suiza llamada «Punishment of Decadence» (¡Sí!!). De hecho todas las pistas tienen secciones instrumentales y logran un buen equilibrio sónico entre la guitarra y el bajo, y eso es algo que realmente me gusta porque, yo también toco el bajo en una banda y tener que decirle al guitarrista a cada momento que baje el volumen es una patada en los testículos.

Mi favorita es «The False Witness», que combina agresividad y riffs complejos a lo largo de la canción, mezclada con un poco de baterías intensas y crossover. En vivo debe patear algunos traseros.

Siempre hay algo para equilibrar el cosmos, y aquí hay algo que no me gustó: es la voz hard core a lo Hetfield que a veces hace. Como si no hubiéramos tenido suficiente de ese tipo (jejeje!) su influencia es notable en el solo introductorio de «Thoughtcrime». Bueno, mis orejas peludas han detectado esto y tal vez me equivoque ok? De todos modos, es un excelente primer larga duración de estos chicos, que interpretan temas rápidos, agresivos, inteligentes y con letras sobre denuncia. Son guapos… ¿qué más se puede pedir? (Jejeje!) Está bien, o tal vez deberían de tomar cerveza en las calles de Iztapalapa a la medianoche, besar a una rata, y dormir bajo un puente. ¿Esa es la mejor manera de saber qué pasa con el thrash metal? No lo creo.

Por Víctor Varas

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